Sintaxis

Oración Simple – Oración Compuesta – Oración Compleja

Desde el título puede apreciarse que este enunciado no coincide con las denominaciones más al uso en los libros de texto. En ocasiones se están aplicando los mismos conceptos a realidades lingüísticas radicalmente diferentes. Tal es el caso de las llamadas oraciones «subordinadas». Se convierte en un título falseador de realidades lingüísticas muy diversas y, desde luego, nada homogéneas.

La oración.
Se suele definir oración con varios criterios. Uno de ellos atiende a su significación. La oración es un conjunto de palabras con sentido completo. Esto quiere decir que la oración posee un significado que puede descifrarse y que está pensada por el hablante con la intención de comunicar algo. Esto es de especial relevancia, pues lo que importa es lo que queremos comunicar.

Este criterio está unido a un criterio fonológico, pues la intención del hablante se verá reflejada siempre en la entonación, de tal forma que toda oración tiene una curva melódica característica. Podemos comunicar ideas muy distintas con unas mismas palabras, según la entonación que demos a esas palabras.

Finalmente, la oración se suele definir según los constituyentes inmediatos. Este criterio es el que plantea mayores problemas y no es precisamente el más clarificador. Se suele decir que una oración está compuesta por un sintagma nominal – sujeto y un sintagma predicado. O lo que es lo mismo, la oración depende de la existencia de un verbo. Esto tenemos que tomarlo con precaución, porque es un criterio que sólo nos vale para la oración simple, como ahora veremos, pero no para el resto de las oraciones posibles.

La oración simple.

Casi intuitivamente, el alumno debe saber que una oración simple es aquella que sólo posee un verbo. Enunciado así, esto puede llegar a ser contradictorio, puesto que existen las perífrasis verbales, que están formadas por más de un verbo. Por ello, preferimos decir que una oración simple es aquella en que hay una sola predicación, esto es, hay un solo verbo con significado.
Establecido esto, podemos señalar que una oración simple está formada por un sintagma nominal – sujeto más un sintagma predicado.

La oración compuesta.
Fijada la oración simple, la oración compuesta no presenta mayores problemas: se trata de la unión de dos o más “oraciones simples”. En principio, en una oración compuesta tendríamos más de una predicación.

Sin embargo, esto no es así. No podemos hablar de oraciones simples sin falsear el significado de la oración compuesta: si partimos de la oración como «unidad de significado», la oración compuesta, en su globalidad, tiene una sola unidad significativa, que nos lleva a contemplar esa doble, o triple, etc. predicación de una forma conjunta. Lo peculiar de la oración compuesta estaría en este elemento que acabamos de señalar; aunque parezca un contrasentido, sigue habiendo una sola oración, con un significado total que puede ramificarse en dos, tres, etc… significados parciales.

Precisamente por este hecho nace el concepto de proposición, que ni es ocioso ni carece de significado.  Entendemos por proposiciónaquella estructura oracional ( es decir: S.N.-Sujeto + S. Predicado ) que no tiene independencia funcional ( y como tal, tampoco tiene independencia significativa ) sino que se halla en relación con otro elemento, sea cual sea este. Por su falta de independencia lingüística es por lo que no podemos seguir considerando a este segmento como una oración.
Aplicando este nuevo concepto estructural al tema que ahora nos ocupa, podríamos ya decir que una oración compuesta es aquella que está formada por dos o más proposiciones.  Establecida así la oración compuesta, ahora sólo nos quedaría ver los diferentes tipos de oración compuesta que existen en español, teniendo en cuenta la relación y significación que se establece entre las diversas proposiciones para llegar al significado global. Sin entrar ahora en profundidad, se podrían señalar, al menos, tres tipos de relaciones: yuxtapuestas, coordinadas y subordinadas.

La oración compleja.

No todas las cuestiones quedan resueltas con la anterior clasificación. Hay otro tipo de estructuras oracionales que no podemos clasificar como compuestas, al menos en el sentido anteriormente citado. En efecto, hay oraciones que en un primer nivel de análisis se manifiestan como oraciones simples; sin embargo, dentro de ellas se encuentra una mayor complejidad, puesto que dentro encierran una o más proposiciones. Responderían a esquemas del tipo siguiente:

Si nos fijamos en estas estructuras, veremos que tales oraciones no son simples, pues en ellas aparecerán dos verbos, al haber dos predicados; sin embargo, su estructura no es comparable a las oraciones compuestas, puesto que en el primer análisis su composición es similar a una oración simple, con un SN-Sujeto y un Predicado, hecho que jamás sucede con las oraciones compuestas. A estas oraciones que se presentan como oraciones simples, pero que incluyen al menos una proposición son a las que denominamos ORACIONES COMPLEJAS. Estas oraciones complejas atenderán a una clasificación similar a las simples, pero además deberá aparecen el tipo de proposición que las hace complejas.

Ortografía

Reglas de uso de las mayúsculas.

Se escribe con mayúscula:

La primera palabra de un escrito y después de punto seguido o aparte.

Ej.: El camión circulaba despacio. Los coches lo adelantaban por la izquierda.

En el horizonte se divisaban las montañas nevadas.

Después de dos puntos, cuando se citan palabras textuales.

Ej.: Dice el refrán: “Días de mucho, vísperas de poco”.

A continuación del saludo de las cartas.

Ej.: Mi querido amigo:

Recibí tu felicitación…

La primera palabra que sigue al signo de cierre de interrogación (?) o exclamación (!); a no ser que lleve coma.

Ej.: ¿Cómo? Habla más alto. ¡Qué alegría! Vente pronto.

Los nombre, apellidos, sobrenombres y apodos de personas.

Ej.: Juan, Fernando III el Santo, Pérez, Guzmán el Bueno.

Los nombres propios de animales y cosas.

Ej.: Rocinante, España, Amazonas, Everest.

Los artículos y adjetivos que forman parte del nombre propio.

Ej.: El Escorial, Buenos Aires, El Salvador.

Los títulos, cargos, jerarquías y dignidades importantes si se refieren a una persona determinada y si no van acompañados del nombre de la persona a quien se refieren.

Ej.: Sumo Pontífice, Duque, Presidente, el rey Juan Carlos I.

Los tratamientos de cortesía, especialmente si van en abreviatura, con la excepción de usted si va escrita la palabra entera.

Ej.: D., Sr., Dña., Sra., Vuestra Excelencia, Alteza Real.

Los nombres de una institución, sociedad, corporación o establecimiento.

Ej.: Museo de Bellas Artes, Diputación Provincial, Tribunal Supremo, Caja de Ahorros, Teatro Municipal, Casa de la Cultura.

Los títulos de obras, de películas, de obras de arte, de leyes, de cabeceras de periódicos, nombres de congresos y certámenes. Se escribirán con mayúscula todos los nombres y adjetivos del título; excepto si es muy largo que podrá llevarla sólo la primera palabra.

Ej.: El Quijote, Tratado de Judo, Ortografía Práctica, El Guernica, Festival de Eurovisión, Ley Electoral, El País, Los diez mandamientos, La guerra de las galaxias.

¡Atención! Los nombres de días de la semana, meses y estaciones del año se escriben con minúscula.

Ej.: lunes, martes, agosto, verano.

Reglas de uso de la “r”

Sonidos de la “r”:

“r” suave

Ej.: Puro, cara, coro, loro, pera, pereza, primo, padre, gracia.

“r” fuerte

Ej.: Carro, perro, barro, cerro, rata, rosa.

Se escribe una “r”:

Al principio y al final de palabra. (Al principio suena fuerte y al final suave).

Ej.: Ramo, rico, rana, rumor, calor, temer, amar.

Después de las consonantes “l”, “n”, “s”. (Suena fuerte).

Ej.: Enrique, alrededor, Israel.

Después de prefijo “sub”.

Ej.: Subrayar, subrayado.

En las palabras compuestas separadas por guion, cuando la segunda palabra lleva “r”.

Ej.: Hispano-romano, greco-romano, radio-receptor.

Reglas de uso de las “rr”

Sonidos de la “r”:

“r” suave

Ej.: Puro, cara, coro, loro, pera, pereza, primo, padre, gracia.

“r” fuerte

Ej.: Carro, perro, barro, cerro, rata, rosa.

Se escribe “rr”:

Cuando va entre vocales.

Ej.: Barril, arrojar, arrear, arriba, errar, garra, corro.

Reglas de la “d” al final de palabra.

Se escribe “d” al final de palabra:

Cuando hace su plural en “-des”.

Ej.: Pared (paredes), virtud (virtudes), red (redes).

En la segunda persona del plural del imperativo de los verbos.

Ej.: Habed, amad, temed, partid, llevad.

Reglas del uso de la “z” al final de palabra.

Se escribe “z” al final de palabra:

Cuando hace su plural en “-ces”.

Ej.: Nuez (nueces), pez (peces), veloz (veloces).

Reglas de uso de la “h”.

Se escribe con “h”:

Las palabras que empiezan por “hum” + vocal.

Ej.: Humano, humo, húmedo, humilde, humor.

Las palabras que empiezan por “ue”, “ui”, “ia”, “ie” y sus derivados y compuestos.

Ej.: Hueco, huir, hiato, hielo.

Excepciones

De hueso: osario, óseo, osamenta, osificar, osudo

De huevo: ovario, óvulo, ovoide, oval, ovíparo

De hueco: oquedad

De huérfano: orfandad, orfanato

Las palabras que empiezan por “iper”, “ipo”, “idr”, “igr”, “emi”, “osp”.

Ej.: Hipérbole, hipopótamo, hidroavión, higrómetro, hemiciclo, hospedaje.

Las palabras que empiezan con “hecto” (cien), “hepta” (siete), “hexa” (seis), “hetero” (distinto), “homo” (igual), “helio” (sol).

Ej.: Hectómetro, heptaedro, hexágono, heterogéneo, homófono, helio.

Las palabras que empiezan con “erm”, “orm”, “ist”, “olg”.

Ej.: Hermano, hormiga, historia, holgazán.

Excepciones

Ermita, ermitaño, Olga

Todas las formas de los verbos cuyo infinitivo lleva “h”.

Ej.: He, has, ha, habré, haciendo, hecho, haré, hablé, hablaré.

Reglas de la “b”.

Se escribe “b” delante de cualquier consonante y en las palabras terminadas en /b/.

Ej.: Blanco, bloque, mueble, blusa, brazo, brillar, subrayar, pueblo, broma, bruja.

Se escriben con “b” todas las palabras que empiezan por “bu”, “bur”, “bus”, “bibl”.

Ej.: Burro, buque, burbuja, burla, buscar, busto, biblioteca, bibliotecario.

Excepciones:

Vuestro, vuestra, vuestros, vuestras

Se escriben con “b” las palabras que empiezan por “bi”, “bis”, “biz” (que significan dos o dos veces), “abo”, “abu”.

Ej.: Bienio, bicolor, bisabuelo, bisiesto, biznieto, bizcocho.

Excepciones:

Vizcaya, vizconde, avocar, avutarda.

Se escriben con “b” las palabras que empiezan por “bea”, “bien”, “bene”.

Ej.: Beatriz, bien, bienestar, beneficio.

Excepciones:

Vea, veas, veamos, vean, viento, vientre, Viena, Venezuela, Venecia

Se escriben con “b” las terminaciones “aba”, “abas”, “aba”, “ábamos”, “abais, “aban” del pretérito imperfecto de indicativo de los verbos.

Ej.: Amábamos, cantaba, saltabais, iba, iban íbamos.

Se escriben con “b” todas las formas de los verbos terminados en “aber”, “bir”, “buir” y de los verbos beber y deber.

Ej.: Haber, deberán, subíamos, atribuye.

Excepciones:

Hervir, servir, vivir, precaver

Se escriben con “b” todas las palabras terminadas en “bilidad”, “bundo”, “bunda”.

Ej.: Amabilidad, habilidad, vagabundo, moribunda.

Excepciones:

Movilidad, civilidad

Reglas de la “v”.

Se escriben con “v”.

Los tiempos de los verbos cuyo infinitivo no tiene “b” ni “v”.

Ej.: Tuve, tuviese, estuve, anduviera, voy, vas, va.

Excepciones:

Los pretéritos imperfectos de indicativo (Ver reglas de la “b”).

Las palabras que empiezan por “na”, “ne”, “ni”, “no”.

Ej.: Navaja, nevar, nivel, novio.

Las palabras que empiezan por “lla”, “lle”, “llo”, “llu”, “pre”, “pri”, “pro”, “pol”.

Ej.: Llave, llevar, llover, lluvia, previo, privado, provecho, pólvora.

Excepciones:

Probar, probable, probeta

Las palabras que empiezan por “vice”, “villa, “di”.

Ej.: Vicepresidente, viceversa, villano, villancico, divertir, divisor.

Excepciones:

Dibujo, dibujar, dibujante

Las palabras que empiezan por “eva”, “eve”, “evi”, “evo”.

Ej.: Eva, evaluar, evento, evidencia, evitar, evocar, evolución.

Excepciones:

Ébano, ebanista, ebanistería

Después de las consonantes “b”, “d”, “n”.

Ej: Obvio, subvención, adverbio, advertir, enviar, invasor.

Las palabras terminadas en “venir”.

Ej.: Venir, intervenir, porvenir, devenir.

Los adjetivos y muchos sustantivos terminados en “ava”, “ave”, “avo”, “eva”, “eve”, “evo”, “iva”, “ive”, “ivo”.

Ej.: Lava, grave, esclavo, nueva, nieve, nuevo, negativa, detective, adjetivo.

Excepciones:

Lavabo, criba, arriba, cabo, rabo, árabe

Las palabras terminadas en “viro”, “vira”, “ívoro”, “ívora”; y los verbos en “ervar”, “olver” y compuestos de “mover”.

Ej.: Triunviro, Elvira, carnívoro, herbívoro, observar, reservar, volver, resolver, mover, remover, conmover.

Excepciones:

Víbora, desherbar, exacerbar

Sonidos de la “g”:

La “g” tiene sonido suave delante de las vocales “a”, “o”, “u”.

Ej.: Gato, goma, gusano.

La “g” tiene sonido fuerte cuando va delante de las vocales “e”, “i”.

Ej.: General, gente, girar, colegio.

Si tiene que sonar suave delante de “e”, “i”, deberá llevar una “u” que no se pronuncia entre la “g” y la “e” o la “i”.

Ej.: Guerra, hoguera, guisante, monaguillo.

Si, en el caso anterior, tiene que sonar la “u”, se le colocará diéresis (¨).

Ej.: Cigüeña, vergüenza, pingüino, lingüista.

La “g” suena siempre suave delante de “l”, “r” en las sílabas “gla”, “gle”, “gli”, “glo”, “glu”, “gra”, “gre”, “gri”, “gro”, “gru”.

Ej.: Glándula, glicerina, globo, grabado, grillo, grosor, grupo.

Reglas de la “g”

Se escriben con “g”:

Las palabras que lleven el grupo “gen”.

Ej.: Genio, general, urgente, tangente, agencia, origen, margen.

Excepciones:

Jenaro, Jenofonte, berenjena, jengibre, ajenjo

Las palabras que empiezan por “geo”, “gest”, “legi”, “legis”.

Ej.: Geometría, gesto, legión, legislar.

Las palabras que empiezan por “in” y después de “n” o “r”.

Ej.: Ingerir, Ángel, vergel.

Excepciones:

Injertar, injerto, canjear, canje, extranjero

Las formas de los verbos cuyo infinitivo termina en “-ger”, “-gir”, “-igerar”.

Ej.: Coger, acogido, corregir, corregimos, aligerar, aligeraba.

Excepciones:

Crujir, tejer

Las palabras terminadas en “-gio”, “-gia”, “-gía”, “-gión”, “-gioso”, “-ógico”, “-ógica”.

Ej.: Colegio, magia, energía, región, prodigioso, lógico, biológica.

Excepciones:

Bujía, lejía, herejía, paradójico

Reglas de la “j”

Se escriben con “j”:

Todas las formas de los verbos que llevan el sonido ante “e”, “i” y en el infinitivo no llevan ni “g” ni “j”.

Ej.: Trajera, dije, conduje, dedujo, indujo.

Las formas de los verbos cuyo infinitivo lleva “j” y las palabras derivadas de otras que lleven “j”.

Ej.: Bajaba, trabajábamos, cajita, cajón, relojero, agujeta.

Las palabras que empiezan por “aje”, “eje”.

Ej.: Ajedrez, ajete, ejemplo, ejercicio.

Excepciones:

Agenciar, agencia, agente, agenda

Las formas de los verbos terminados en “-jear”.

Ej.: Callejear, cojear, ojear, pintarrajear.

Las palabras terminadas en “-aje”, “-eje”, “-jería”, “-jero”, “-jera”.

Ej.: Aprendizaje, esqueje, cerrajería, relojería, pasajero, mensajera.

Excepciones:

Ambages, protege, ligero, flamígero

Reglas de la “ll”.

Se escriben con “ll”:

Las palabras terminadas en “-illo”, “-illa”.

Ej.: Tornillo, bordillo, rodilla, carretilla.

Las palabras que empiezan por “fa”, “fo”, “fu”.

Ej.: Fallar, fallecer, folleto, follón, fuelle, fullero.

Reglas de la “x”.

Se escriben con “x” las palabras que empiezan por “extra” o “ex” (preposiciones latinas), cuando significan “fuera de” o “cargo” que ya no se tiene.

Ej.: Extraño, extranjero, extraer, existir, extremo, ex ministro, ex alcalde.

Se escribe “x” delante de las sílabas “pla”, “pli”, “plo”, “pre”, “pri”, “pro”.

Ej.: Explanada, explicar, explotar, expreso, exprimir, expropiar.

Excepciones:

Espliego

Otras palabras con “x”

Texto, textil, léxico, sintaxis, oxígeno, óxido, próximo, boxeo, nexo, sexo, taxi, tórax, auxilio, asfixia, axioma, filoxera, flexible, conexión, ortodoxo, luxación, laxante, maxilar, máximo, pretextar, saxofón, sexagenaria, sexagesimal, taxativo, examen, éxito

Reglas de la “y”

Se escribe “y”:

Al principio de palabra:

Cuando va seguida de vocal.

Ej.: Ya, yo, yeso, yate, yacimiento, yegua, yema.

Al final de palabra:

Si sobre la letra no recae el acento.

Ej.: Hay, hoy, rey, ley, muy, buey,  convoy, voy, soy, estoy.

En los plurales de las palabras que en singular terminan en “y”.

Ej.: Leyes, reyes, bueyes.

Excepciones:

Jerséis

La conjunción copulativa “y”.

Ej.: Pedro y Juan, Isabel y María.

En los tiempos de los verbos cuyo infinitivo no lleva ni “y” ni “ll”.

Ej.: Poseyendo, oyese, cayó, vaya, creyó, huyó, recluyó.

Uso de la “z. “c; y “s”.

En muchas zonas donde se utiliza el castellano, sobre todo en Andalucía, Canarias y América, se produce el seseo. Al pronunciar “z” y “c” como “s” pueden surgir dudas ortográficas. Esas dudas son más frecuentes cuando se trata de palabras que se distinguen sólo por dichas letras.

Palabras en las que la “c” y la “s” distinguen significados

Bracero: jornalero, peón

Brasero: recipiente donde se hace fuego

Cegar: dejar ciego, deslumbrar, tapar

Segar: cortar la hierba

Cenador: espacio en los jardines, cercado

Senador: persona que pertenece al senado

Cerrar: asegurar la puerta, tapar

Serrar: cortar con la sierra

Cesión: renuncia, traspaso, entrega

Sesión: reunión

Ciervo: animal, rumiante

Siervo: servidor, esclavo

Cima: parte alta de la montaña

Sima: cavidad profunda en la tierra

Cocer: someter algo a la acción del fuego

Coser: unir con hilo

Vocear: dar voces

Vosear: usar “vos” en lugar de “tú”

Palabras en las que la “z” y la “s” distinguen significados

Abrazar: dar abrazos

Abrasar: quemar

Azar: casualidad, suerte

Asar: cocinar un alimento al fuego

Bazar: tienda, negocio

Basar: asentar sobre una base

Caza: acción de cazar

Casa: vivienda, domicilio

Cazo: recipiente usado en la cocina

Caso: suceso, acontecimiento

Maza: herramienta para golpear

Masa: mezcla, conjunto, multitud

Pozo: hoyo en la tierra

Poso: sedimento de los líquidos en un recipiente

Zumo: líquido que se saca de las frutas, jugo

Sumo: superior, supremo, deporte de lucha

Taza: recipiente con asas para líquidos

Tasa: acción de poner precio a algo

Zeta: última letra del alfabeto

Seta: planta del bosque sin clorofila

Puntuación

De la Puntuación depende en gran parte la correcta expresión y comprensión de los mensajes escritos.

El español cuenta con los siguientes signos de puntuación: El punto, la coma, el punto y coma, los dos puntos y los puntos suspensivos se escriben siempre sin espacio libre entre ellos y la palabra que les precede, y con un espacio libre entre ellos y la palabra que les sigue, a no ser que este sea de cierre.
Los signos dobles, como los de interrogación, admiración o exclamación, comillas, paréntesis, corchetes y rayas de apertura se escriben sin espacio libre entre ellos y la palabra que les sigue o les precede.

Uso del punto
El punto se utiliza para señalar una pausa larga, que marca el final de una frase u oración. Después de punto -salvo en el caso del utilizado en las abreviaturas- se utiliza mayúscula.

Se distinguen:

Punto y seguido.
Separa enunciados dentro del mismo párrafo. Después de él se continúa escribiendo en la misma línea y, en el caso de que esté al final de renglón, se continúa en el siguiente sin dejar margen o sangrar el texto.

Punto y aparte.

Separa dos párrafos distintos que desarrollan contenidos diferentes dentro de una misma línea de razonamiento o de la unidad del texto. Después de punto y aparte se debe cambiar de línea y comenzar a escribir después de dejar un margen o sangrado a la izquierda, mayor que el del resto de las líneas que componen el párrafo.
Hay que tener presente, igualmente, que la elección entre el punto y seguido y el punto y aparte es subjetiva cuando se trata de distintos aspectos de un mismo asunto o idea.

Punto final

Es el que cierra el texto, ya sea al finalizar un apartado, un capítulo o el texto en su totalidad.

Otros usos del punto

·         Después de las abreviaturas:

Una abreviatura es la representación gráfica reducida de una palabra o grupo de palabras, obtenida por eliminación de algunas de las letras o sílabas de su escritura completa. Por regla general escribiremos punto detrás de las abreviaturas. Ejemplos: art. (por artículo), etc. (por etcétera).

Excepciones:
a) Los símbolos de los elementos químicos se escribirán sin punto. Ejemplos: He (por helio), kg (por kilogramo).

b) La abreviatura de los puntos cardinales se escriben sin punto. Ejemplos: N (por Norte), S (por S), etc.

c) El punto de las abreviaturas no excluye la presencia inmediata de cualquier otro signo de puntuación (?,!,…,;), salvo el propio punto.

d) Las abreviaturas de tratamientos solo deben usarse cuando anteceden al nombre propio. Ejemplo: hay un mensaje para el Sr. Mendoza. Por tanto, está mal escrito: hay un mensaje para el Sr. del sombrero.

e) No debe escribirse una cantidad con letras seguida de abreviatura: Ejemplo: solo los zapatos pesaban tres kg., sin contar la ropa. Lo correcto sería: solo los zapatos pesaban 3 kg, sin contar la ropa.

·         En las siglas:

La sigla es la palabra formada por el conjunto de letras iniciales de una expresión compleja; p. ej., O(rganización de) N(aciones) U(nidas), o(bjeto) v(olante) n(o) i(dentificado), Í(ndice de) P(recios al) C(onsumo).

La sigla se escribe sin puntos entre las letra que la componen.

Excepciones:
a) Cuando el enunciado de la sigla forma parte de un escrito escrito con mayúsculas. Ejemplo: el A.M.P.A. DEL COLEGIO ES MUY ACTIVA.

·         Tras los signos de interrogación y exclamación:

No se escribe nunca punto tras los signos de cierre de exclamación e interrogación. Ejemplo: ¡Hola! Me alegro de verte.

·         El punto y los números:

En la expresión numérica del tiempo, el punto separa las horas de los minutos. Ejemplos; 18.30 h, 12.00 h. En este uso pueden emplearse también los dos puntos.
El punto puede indicar también la separación entre la parte entera y la parte decimal de un número. Sin embargo, la Real Academia Española prefiere, en estos casos, el uso de la coma. Ejemplo: 24.321, mejor 24,321.

Al mismo tiempo no se escribe punto tras las unidades de millar en los siguientes casos:

a) Las normas internacionales establecen que se prescinda del punto para separar los millares, millones, etc., recomendándose para facilitar la lectura de estas expresiones espacios por grupo de tres. Ejemplo: 4 829 530.
b) Expresión en forma numérica de los años. Ejemplos: 1943, 2008.
c) numeración de páginas. Ejemplos: 1243, 3101.
d) Postales de vías urbanas y códigos postales. Ejemplos: calle de Alcalá, 1022; 28027 Madrid.
e) Número de leyes, decretos, artículos, órdenes. Ejemplo: Real Decreto 1006/2001.
f) Número de teléfono. Ejemplo: 666 666 666.

·         Uso incorrecto del punto en los siguientes casos:

a) En los titulares de mensajes publicitarios.

b) En los títulos y subtítulos de libros, artículos, capítulos, obras de arte, etc., cuando aparecen aislados, no llevan punto final.

c) En los titulares de prensa.

d) En los índices generales o de contenidos.

La coma representa en la escritura una pausa breve que se hace al hablar o leer. También sirve para organizar sintácticamente la frase.

La coma:

·         Se utiliza coma para separar palabras de una enumeración dentro de un mismo enunciado.
a) Cuando la enumeración es completa, el último elemento va introducido por una conjunción (y, e, o, u, ni), delante de la cual no debe escribirse coma. Ejemplo: es una chica aplicada, formal, estudiosa y con buen expediente.
b) Si la enumeración es incompleta y se escogen algunos elementos representativos, no se escribe conjunción alguna ante el último término, sino coma. La enumeración puede cerrarse con etcétera, con puntos suspensivos o, en usos expresivos, simplemente con punto. Ejemplos: estamos amueblando la casa y hemos comprado el sofá, las lámparas, las cortinas… // Acudió toda la familia: abuelos, padres, hijos, etc. // Todo en el valle transmite paz: los pájaros, el clima, el silencio.
Para separar entre sí oraciones, proposiciones o sintagmas con el mismo valor gramatical, salvo los que vayan precedidos de las conjunciones y, e, ni, o, u. Ejemplo: ve al colegio, recoge a los chicos, compra en el super y llévalos al cine.

·         Los sustantivos que funcionan como vocativos, esto es, que sirven para llamar o nombrar al interlocutor se escriben seguidos de coma si van al principio de la frase;  precedidos de coma si van al final de la oración y entre comas, si van en medio.
Ejemplos: Jacinto, ven aquí. // Ven aquí, Jacinto. // ¿Me puedes decir, Jacinto, quién ha venido?
Cuando los enunciados son muy breves,  se escribe igualmente coma, aunque esta no refleje pausa alguna en la lectura. Ejemplo: no, señorita.

·         La palabra etcétera (o en abreviatura etc.) se separa con coma del resto del enunciado, si continúa la frase y también antes de la abreviatura. Ejemplos: He formado un ramo con clavellinas, jazmines, etc. //  He formado un ramo con clavellinas, jazmines, etc., que te encantará.

·         En la datación de cartas y documentos, se escribe coma entre el lugar y la fecha, o entre el día de la semana y del mes. Ejemplo: Sevilla, 7 de abril de 2008.

·         Las palabras o frases que se usan como incisos, interrumpiendo una oración, ya sea para aclarar o ampliar lo dicho, se escriben entre comas. Ejemplo: cuando llego Marta, la sobrina de Paco, todo se aclaró.

·         Se escriben entre comas los enlaces que actúan introduciendo explicaciones en las expresiones como: es decir, esto es, así pues, ahora bien, al parecer, por consiguiente, por lo menos, por ejemplo, sin embargo y otras parecidas. Ejemplo: ayer, al parecer, te marchaste de viaje.

·         Se utiliza la coma para indicar la elipsis u omisión de un verbo por haber sido mencionado con anterioridad en la primera parte del enunciado o estar sobrentendido. Por consiguiente, la coma se escribe en el lugar donde va el verbo que se omite en la oración. Ejemplo: su hija pequeña es rubia; el mayor, moreno.

·         Se antepone una coma en las proposiciones coordinadas adversativas introducidas por conjunciones como pero, mas, aunque, sino. Ejemplo: puedes llevarte mi cámara de foto, pero ten mucho cuidado.

·         Se antepone una coma en las proposiciones coordinadas consecutivas introducidas por conjunciones como conque, así que, de manera que, así es que, luego. Ejemplo: prometiste acompañarle, conque ya puedes ponerte en marcha.

·         Se antepone una coma en las proposiciones coordinadas causales explicativas, introducidas por conjunciones como porque, pues, puesto que, ya que, dado que. Ejemplo: no puedo confirmarle nada, pues no vi el accidente.

·         Para separar los términos invertidos del nombre completo de una persona. Ejemplo: RUBIO, Paloma: Verbos españoles conjugados.

·         Se usa coma para separar miembros gramaticalmente equivalentes dentro de un mismo enunciado, a excepción de los casos en los que medie alguna de las conjunciones y, e, ni, o, u. Ejemplos: estaba preocupado por su familia, por su trabajo, por su salud. // Antes de irte, corre las cortinas, cierra las ventanas, apaga las luces y echa la llave. Se coloca una coma delante de la conjunción cuando la secuencia expresa un contenido (consecutivo, de tiempo, etc.) distinto al elemento o elementos anteriores. Por ejemplo: pintaron las paredes de la habitación, cambiaron la disposición de los cuadros, y quedaron encantados.

·         Se coloca una coma delante de la conjunción cuando está destinada a enlazar con toda la proposición anterior, y no con el último de sus miembros. Por ejemplo: pagó el traje, la corbata y la camisa, y salió de la tienda.

·         Cuando se invierte el orden regular de las partes de un enunciado, anteponiendo elementos que suelen ir pospuestos, se tiende a colocar una coma después del bloque anticipado. Ejemplo: llegaremos a la playa antes de que haya atasco en la autopista. Ahora cambiamos el orden normal de la oración usando la coma, anteponiendo una circunstancia de lugar, modo, tiempo, causa, etc., y la oración resultante sería: antes de que haya atasco en la autopista, llegaremos a la playa.

El punto y coma (;)señala una pausa mayor que la de la coma pero inferior a la marcada por el punto. La primera palabra que sigue al punto y coma debe escribirse siempre con minúscula. De todos los signos de puntuación es el que presenta un mayor grado de subjetividad en su empleo, puesto que, puede sustituirse en muchos casos por el punto y seguido o la coma. Se utiliza en estos casos:

·         Para separar dos o más elementos de una frase si ya incluyen comas. Ejemplos: la maleta es marrón; el cuaderno, blanco; el borrador, verde; y la pluma, negra.

·         Precediendo a conjunciones y locuciones adversativas como por tanto, por consiguiente, aunque, mas, pero, sin embargo… si las frases tienen cierta longitud. Ejemplos: comía con mesura; pero en la cena se desquitó.

·         Delante de oración que abarca o resume todo lo expresado en incisos anteriores, ya separados por comas. Ejemplo: habló conmigo de las cosas del lugar, de la labranza, de la última cosecha de vino y aceite…; todo ello con modestia y naturalidad, sin mostrar deseo de pasar por muy entendida.

·         Para separar oraciones que, aunque pudieran ser independientes, están íntimamente relacionadas por el sentido. Ejemplo: si la suerte quiere ir a ti, la conducirás de un cabello; si quiere irse, romperá una cadena.

Los puntos suspensivos suponen una interrupción de la oración o un final impreciso. Se escriben tres puntos y siempre pegados a la palabra o el signo que los precede, separados por un espacio de la palabra o el signo que los sigue; pero si lo que sigue a los puntos suspensivos es otro signo de puntuación, no se deja espacio entre ambos. Detrás de ellos se puede escribir mayúscula inicial, cuando cierran un enunciado. Ejemplo: el tren llegó a su hora… Bueno, ya se sabe, o minúscula, si el enunciado continúa. Ejemplo: estoy dudando si… ir; en cualquier caso, tengo que arriesgarme.

a) Al final de una enumeración incompleta: el aula de informática disponía de ordenador, monitor, ratón, impresora…

b) Cuando se quiere expresar una duda, vacilación, temor, suspense o incertidumbre a lo largo de la locución. Ejemplo: no sé…, no sé...

c) Para evitar la transcripción de una palabra tabú o malsonante. Ejemplo: el hijo de p…

d) Cuando se reproducen citas textuales, proverbios o refranes muy conocidos, y se omite la parte final a sabiendas de que el lector por reconstruir el sentido completo. Ejemplo: a buena hora…

e) Se emplean los puntos suspensivos cuando al copiar una cita textual amplia, se hacen supresiones de palabras o fragmentos utilizando corchetes o paréntesis. Ejemplo: Fui don Quijote de la Mancha y soy agora [...] Alonso Quijano el Bueno”.

Combinación con otros signos

a) Si los puntos suspensivos finalizan el enunciado, no debe añadirse a ellos el punto de cierre (se escribirán solo tres puntos): me encanta el paisaje. Es hermoso despertarse junto a la playa y ver el sol, el mar…

b) Si los puntos suspensivos van detrás de una abreviatura, se suma a ellos el punto que lo cierra, de modo que se escribirán cuatro puntos en total. Ejemplo: algunas abreviaturas con tilde son cód., pág….

c) Tras los puntos suspensivos sí pueden colocarse otros signos de puntuación, como la coma, el punto y coma y los dos puntos, sin dejar entre ambos signos ningún espacio de separación. Ejemplo: pensándolo bien…: mejor que no se presente.

d) Los puntos suspensivos se escriben delante de los signos de cierre de interrogación o de exclamación si el enunciado interrogativo o exclamativo está incompleto: ¡Si te dije que…!

e) Los puntos suspensivos se escriben detrás de los signos de cierre de interrogación o de exclamación si el enunciado interrogativo o exclamativo está completo: ¿Me habrá traído los libros?…

f) Pueden darse casos en que se junten el punto de una abreviatura, los tres puntos suspensivos y el de los signos de cierre de interrogación o de exclamación: -¿Viste a esa Sra….?-

g) Al final de las enumeraciones, los puntos suspensivos y el etc. son equivalentes, y, por tanto, no pueden aparecer nunca a la vez: etc….

Los dos puntos detienen el discurso para llamar la atención sobre lo que sigue. Después de los dos puntos se escribe generalmente con minúscula, salvo en las situaciones siguientes: el encabezamiento de una carta, cuando se reproduce una cita textual, cuando aparece un nombre propio y en las clasificaciones ordenadas por apartados.

Se usan los dos puntos en los casos siguientes:

·         Después de anunciar una enumeración de carácter explicativo. Ejemplo: Castilla-La Mancha tiene cinco provincias: Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara, Toledo y Albacete.

·         Para cerrar una enumeración y dar paso al concepto que los engloba. Ejemplo: sana, equilibrada y natural: así debe ser la dieta ideal.

·         Para introducir las citas textuales, que aparecen entre comillas. La primera letra después de los dos puntos se escribe con mayúscula. Ejemplo: dijo Gracián: “Lo bueno, si breve, dos veces bueno”.

·         En Matemáticas se emplean como signo de división. Se escriben con un espacio de separación de las cifras colindantes. Ejemplo: 28 : 2 = 14

·         Para indicar la hora, separando las horas de los minutos. Con esta misma función también se emplea el punto. No debe dejarse espacio de operación entre las dos puntos y las cifras colindantes. Ejemplo: volvieron a las 19:45 horas.

·         Tras las fórmulas de saludo en las cartas y documentos. En este caso la palabra que sigue a los dos puntos se escribe con mayúscula y, generalmente, en un renglón aparte. Ejemplo:
Muy señor mío:
Tengo a bien dirigirme a usted…

·         Es incorrecto escribir dos puntos entre una preposición y el sustantivo o sustantivos que esta introduce. Ejemplos: en la reunión había representantes de: España, Marruecos y Argelia.
De la misma manera no deben ponerse dos puntos ni delante ni detras de la conjunción que. Ejemplos: el alcalde dijo: que ganaría las elecciones.

·         Se escriben dos puntos en los textos jurídicos y administrativos, como decretos, edictos, certificados o instancias, colocándose después del verbo que presenta el objetivo fundamental del documento y que va escrito con todas sus letras en mayúscula. La primera palabra que sigue a dicho verbo se escribe con inicial mayúscula y en párrafo aparte. Ejemplo:
CERTIFICA:
Que don Luis Poley Cuenca ha seguido con aprovechamiento…

(Solamente en este caso los dos puntos son compatibles con la conjunción subordinante que).

Los paréntesis son signos que encierran elementos incidentales o aclaratorios intercalados en un enunciado, ya sean breves o largos. Se escriben sin espacio entre el principio o el final de las palabras que limitan la aclaración. Se utilizan en los siguientes casos:

·         Se utilizan los paréntesis cuando se interrumpe el discurso con una aclaración extensa que tenga poca conexión con el texto. Ejemplo: el tío de Ana Mari (en su juventud fue un diligente albañil) parecía un maniquí de escaparate.
También se emplean las comas y las rayas para enmarcar incisos, si bien el uso del paréntesis implica un mayor grado de aislamiento.

·         Cuando aparecen datos aclaratorios, fechas, referencias a autores, a sus obras, etc. Ejemplos: La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)… ; Nació en Viena (Austria); La Canción del Pirata (Espronceda).

·         En las obras dramáticas suele encerrarse entre paréntesis lo que los personajes piensan para sí y las acotaciones (las indicaciones del autor acerca de cómo ha de entonarse un texto o cómo debe comportarse el actor). Ejemplo:
Juan Antonio.-(Asomando por la puerta lateral) ¡Buenas noches!

·         Para introducir opciones en un texto. En estos casos se encierra entre paréntesis el elemento que constituye la alternativa, sea este una palabra completa, sea uno de sus segmentos. Ejemplo: en el documento se indicará(n) el (los) día(s) en que haya tenido lugar la baja. En este uso, los paréntesis que añaden segmentos van pegados a la palabra a la que se refieren.
También puede utilizarse la barra.

·         Tras las letras o cifras con que se enumeran los apartados de una clasificación o enumeración. Se escribe frecuentemente, seguidas solo del paréntesis de cierre. Ejemplo: las sílabas pueden ser:
a) Tónicas.
b) Átonas
.

Los signos de interrogación (¿?) y exclamación (¡!) encierran enunciados que, respectivamente, interrogan o exclaman. Los signos de interrogación se utilizan cuando se hace una pregunta, y los de admiración o exclamación en oraciones con las que se quiere llamar la atención, mostrar sorpresa, dolor o entusiasmo, o dar una orden con energía. En su uso hay que tener en cuenta las siguientes consideraciones:

·         Los signos de apertura (¿ ¡) son característicos del español y no deben suprimirse por imitación de otras lenguas en las que únicamente se coloca el signo de cierre: Qué día es hoy? Qué día es hoy! Lo correcto es ¿Qué día es hoy? ¡Qué día es hoy!

·         Detrás del signo de cierre nunca se escribe punto. Lógicamente, cuando la interrogación o exclamación terminan un enunciado y sus signos de cierre equivalen a un punto, la oración siguiente ha de comenzar con mayúscula: No he aprobado. ¡Qué puedo hacer! Tendré que volver a intentarlo.

·         Los signos se escriben sin dejar ningún espacio de separación entre ellos y la palabra inicial o final de la frase; pero si lo que sigue al signo de cierre es otro signo de puntuación, no se deja espacio entre ambos: ¡Qué lata!, ¿son ya las cinco?; se me ha venido la hora encima.

·         El signo de apertura (¿¡) de interrogación y de exclamación se debe colocar donde empiece la pregunta o la exclamación, aunque no coincida con el inicio de la oración; en ese caso, se escribe minúscula después del signo. Ejemplo: Si no ibas a venir, ¿por qué no me llamaste?

·         Los vocativos y las construcciones u oraciones dependientes, cuando ocupan el primer lugar del enunciado, se escriben fuera de la pregunta o de la exclamación; pero si van al final, se consideran incluidos en ellas. Ejemplo: María, ¿sabes ya cuando te incorporas? / ¿Sabes ya cuando te incorporas, María?

·         Si se enuncian seguidas varias preguntas o exclamaciones se podrán considerar oraciones independientes. Ejemplos: ¿Qué hora es? ¿Dónde estás? ¿Quién te acompaña?
Pero también es posible considerar el conjunto de preguntas o exclamaciones como un único enunciado. En este caso las diversas preguntas o exclamaciones se separarán por coma o por punto y coma, y solo se iniciará con mayúscula la primera de ellas: ¿En qué trabajas?, ¿dónde?, ¿cuántos años tienes?

·         Cuando la exclamación está compuesta por elementos breves que se duplican o triplican, los signos de exclamación encierran todos los elementos: ¡ja, ja, ja!

·         El signo de interrogación de cierre, solo y encerrado en un paréntesis, denota desconocimiento o duda acerca de un dato concreto. Ejemplos: Cristóbal Colón fallecido en Sevilla (?) / Tendría gracia (?) que hubiera perdido las llaves.
El signo de exclamación de cierre escrito entre paréntesis denota sorpresa, no exenta, en uno y otro caso de ironía: Ha terminado los estudios después de veinte años y está tan orgulloso (!).

·         Cuando el sentido de una oración es interrogativo y exclamativo a la vez, pueden combinarse ambos signos, abriendo con el de exclamación y cerrando con el de interrogación, o viceversa: ¡Cómo te has atrevido? / ¿Cómo te has atrevido!; o, preferiblemente, abriendo y cerrando con los dos signos a la vez: ¿¡Qué estás diciendo?! / ¡¿Qué estás diciendo?!

·         En obras literarias es posible escribir dos o tres signos de exclamación para indicar mayor énfasis en la entonación exclamativa: ¡¡¡Traidor!!!

·         Es frecuente el uso de los signos de interrogación en la indicación de fechas dudosas, especialmente en obras de carácter enciclopédico. Se recomienda colocar ambos signos, el de apertura y el de cierre: Hernández, Gregorio (¿1576?-1636), aunque también es posible escribir únicamente el de cierre: Hernández, Gregorio (1576?-1636).

Se utilizan de modo parecido a los paréntesis que incorporan información complementaria o aclaratoria. Tiene diferentes usos:

·         Si dentro de un texto que va entre paréntesis es preciso introducir alguna nota aclaratoria, se emplearán los corchetes y no otro paréntesis. Es decir, los paréntesis van por fuera y los corchetes por dentro. Ejemplo: Una de las últimas novelas de Saramago (si bien son muchos los que consideran que su mejor obra ha sido “El año de la muerte de Ricardo Reis”[1984]) fue el “Hombre duplicado”(2002).
Este orden de inclusión se invierte en las formulas matemáticas o químicas donde los corchetes encierran operaciones que contienen otras ya encerradas entre paréntesis: [(8 + 4) x (6 + 9)] – (7 – 3)

·         En obras de carácter lingüístico, se usan los corchetes para encerrar las transcripciones fonéticas. Ejemplo: cama [káma].

·         Cuando en un texto transcrito se omite una parte del original, ya sea una sola palabra o un fragmento se utilizan los corchetes para encerrar tres puntos suspensivos [...].

·         En poesía se coloca un sólo corchete de apertura delante de las últimas palabras de un verso para señalar que no caben en la línea anterior. Ejemplo:
Gallo mil veces recordado.
Leyenda de un pueblo oprimido.
Testigo de afanes apasionados.
Notario de compromisos

[incumplidos.
(Juan Antonio Marín)

·         En la transcripción de un texto, se emplean los corchetes para marcar cualquier modificación en el texto original, como aclaraciones, enmiendas o adiciones.Ejemplo: bajó a la fo[s]a en cuanto pudo. [En el original, foca].

Es un signo auxiliar doble que se emplea al principio y al final de una palabra o cláusula. Hay diferentes tipos de comillas: angulares, latinas o españolas(<< >>), las inglesas ( ” “) y las simples (‘ ‘). Por lo general, se recomienda como básicas el uso de las comillas angulares, sin embargo es muy frecuente el uso de las comillas inglesas en lugar de las latinas o españolas. En los textos impresos, se recomienda utilizar en primera instancia las comillas angulares, a continuación las comillas inglesas y en último lugar las comillas simples. Debe seguirse pues la siguiente jerarquía: <<”””>>. Ejemplo: <<Sara me dijo: “Vaya ‘bici’ que tiene Germán”>>. Se utilizan comillas en los casos siguientes:

·         Para reproducir citas textuales de cualquier extensión. Ejemplo: La ministra dijo: < <¡Capitán, mande firmes!>>.

·         Para indicar que una palabra o expresión es impropia, vulgar, irónica, figurada o inventada por el autor. Ejemplo: Menudo <<hotelazo>> tuvimos en Roma.

·         Para indicar, en una narración, que se reproducen los pensamientos de los personajes, en contraste con el uso de la raya que intercala un comentario del transcriptor de la cita. Ejemplo:<<Es difícil encontrar -pensó el maestro- una explicación para el abultado número de errores ortográficos>>.

·         Para citar artículos, noticias, reportajes, poemas, cuadros… Ejemplo:<<El coloso>> es un célebre cuadro que fue atribuido a Francisco de Goya hasta que en junio de 2008 el Museo del Prado emitió un informe en el que afirmaba, que el cuadro era obra de un discípulo del famoso pintor.

·         Para escribir sobrenombres, alias, seudónimos o apodos. Ejemplo: Un personaje detestable pero la historia de España fue el monarca Fernando VII, << el Deseado>>.

·         Las comillas pueden combinarse con otros signos de puntuación, teniendo en cuenta que el texto que va dentro de las comillas tiene una puntuación independiente y lleva sus propios signos ortográficos. Ejemplo: El portero le dijo al árbitro: <<¿Usted ha visto la patada que me ha dado?>>.
Por el contrario, cuando los signos de puntuación enmarcan al texto donde están insertadas las comillas se colocan fuera de las comillas: ¿Llegaste a ver el cuadro: <<El coloso>> atribuido a Goya, hasta junio de 2008?

·         En obras de carácter lingüístico, las comillas simples se emplean para enmarcar los significados: La voz latina magister ‘el que sabe’ se refiere al maestro.

Es un signo ortográfico auxiliar formado por un trazo horizontal de menor longitud que la raya (-) y sus funciones también son distintas. El guion no se escribe entre espacios en blanco; pero cuando se utiliza para separar las sílabas de una palabra se suele escribir entre espacios. Tiene diferentes usos:

·         Para separar las palabras al final del renglón se utiliza el guion

·         Para unir dos nombres de pila, cuando el segundo de ellos puede confundirse con un apellido: Juan-Marcos; o para formar apellidos compuestos por la suma de dos simples: Valle-Inclán.

·         Para establecer distintas relaciones circunstanciales entre nombres propios: el trasvase Ródano-Barcelona resolvería la sequía de Cataluña; el enfrentamiento Nadal-Federer en la final del torneo de tenis de Wimbledon marcó un hito histórico.

·         Para establecer relaciones entre conceptos que pueden se fijos (kilómetros-hora, calidad-precio, coste-beneficio), o bien circunstanciales (Gobierno-sindicatos). En estos casos el guion tiene un valor de enlace similar al de una proposición o una conjunción (kilómetros por hora, conversaciones entre Gobierno y sindicatos).

·         Cuando se trata de unir dos gentilicios, pueden separarse con guion o escribirse unidos sin guion. Si en el sustantivo al que se aplica el gentilicio compuesto se fusionan los caracteres propios de cada uno de los elementos que lo forman, no se escribe guion entre ellos: [ciudad] hispanorromana.
Si lo que se desea es poner en relación dos adjetivos gentilicios que conservan su referencia independiente, se escribe guion entre ambos: [relaciones] germano-soviéticas, [frontera] chileno-argentina. Como se ve en los ejemplos, el primer elemento permanece invariable, mientras que el segundo concuerda en género y número con el sustantivo.

·         Cuando se trata de aplicar conjuntamente a un sustantivo dos adjetivos calificativos, se escribe guion intermedio entre ambos adjetivos cuando cada uno de ellos conserva su forma plena: [análisis] lingüístico-literario, [lección] teórico-práctica, [cuerpos] técnico-administrativos. Como se ve en los ejemplos, el primer adjetivo permanece invariable, mientras que el segundo concuerda en género y número con el sustantivo al que se refiere.

·         Aunque normalmente los prefijos se unen directamente a la palabra base (antinatural, prerrevolucionario, etc.), cuando el prefijo precede a una sigla o a una palabra que comienza por mayúscula, se escribe guion intermedio: anti-OTAN, anti-Mussolini.

·         El guion puede unir números, sean arábigos o romanos, para designar el espacio comprendido entre dos fechas, aludiendo al intervalo de tiempo transcurrido entre ellas: las páginas 52-145; durante los siglos XI-XIV. Igualmente se emplea en la expresión de las fechas de manera abreviada, para separar los números relativos al día, mes y año (20-7-2008).

·         Cuando se antepone el guión a una parte de una palabra (sílaba, morfema, etc.), indica que esta va en posición final. Ejemplos: -illo, -idad, -ar. Cuando se pospone el guion a esa misma parte, indica que esta va en posición inicial. Ejemplos: post-, re-, cant-. Si el elemento en cuestión se coloca entre guiones, se entiende que está en interior de palabra. Ejemplos: -ec-, -in-, -bl-.

Llaves { } Pueden ser dobles o escribirse de forma aislada. Se utilizan en cuadros sinópticos y esquemas para establecer clasificaciones, agrupar opciones diferentes, desarrollar lo expresado inmediatamente antes o después.
Normalmente se emplea el signo de apertura, aunque en esquemas complejos pueden combinarse ambos. Si se prefiere presentar las alternativas escritas en líneas seguida, estas deben separarse por medio de barras. Ejemplo: las palabras, según su número de sílabas pueden ser: {monosílabas/bisílabas/trisílabas/polisílabas}.

La diéresis o crema es un signo diacrítico representado por dos puntos (¨) que se coloca encima de las vocales en las siguientes ocasiones:

·         Para indicar que ha de pronunciarse la vocal u en las combinaciones gue y gui. En este caso, el uso de la diéresis es preceptivo. Ejemplos: argüir. pingüinos, vergüenza.

·         Debe escribirse también sobre las letras mayúsculas. Ejemplos: BILINGÜES, LINGÜÍSTICA.

·         En textos poéticos, la diéresis puede ponerse sobre la primera vocal de un posible diptongo para indicar que no debe leerse como tal, sino como hiato; por tanto, las vocales que lo componen deben pronunciarse en sílabas distintas, de esta forma la palabra a la que afecta y el verso en que se incluye cuentan con una sílaba más. Ejemplo: El dulce murmurar deste rüido, / el mover de los árboles al viento, / el suave olor [...] (Garcilaso de la Vega: Égloga II).

El apóstrofo (‘) no tiene prácticamente vigencia en el español actual. Se utilizaba en poesía, para indicar la omisión o elisión de una vocal. Ejemplos: d’aquel, por de aquel; l’aspereza, por la aspereza; qu’es, por que es.
En palabras y apellidos procedentes de otras lenguas como el catalán, el inglés, el francés o el italiano: O’Donnell, D’Ors, etc.
Hay que evitar los siguientes usos del apóstrofo, ajenos al español, y que se deben al influjo del inglés:

·         Cuando aparece en sustitución de las dos primeras cifras de un año: Ejemplo: ’08 por 2008. Si se desea hacer la abreviación, lo que es frecuente en la expresión de acontecimientos relevantes celebrados en ciertos años, no debe utilizarse el apóstrofo. Zaragoza ’08 (Exposición Internacional <<Agua y Desarrollo Sostenible>>). Basta con las dos últimas cifras del año, que pueden unirse o no con guion a la palabra precedente: Zaragoza 08 o Zaragoza-08.

·         Cuando se usa, seguido de una s, para indicar el plural de una sigla. Ejemplo: ONG’s. El plural de las siglas es invariable en español: las ONG.

·         No debe utilizarse el apóstrofo para separar las horas de los minutos. Ejemplo: las 14’45 horas. En este caso se recomienda el empleo del punto, aunque también se admiten los dos puntos: 14.45 horas.

·            Tampoco debe usarse para separar, en los números, la parte entera de la parte decimal. Ejemplo: 3’1416. En este caso ha de emplearse la coma 3,1416 aunque también se admite el uso del punto.

·         No debe confundirse con apóstrofe (‘Figura que consiste en dirigir la palabra con vehemencia en segunda persona a una o varias, presentes o ausentes, vivas o muertas, a seres abstractos o a cosas inanimadas, o en dirigírsela a sí mismo en iguales términos’).

La barra (/) Es un signo ortográfico auxiliar. Se utiliza en los casos siguientes:

·         Para señalar el límite de los versos en los textos poéticos reproducidos en línea seguida. En este caso se escribe entre espacios. Por ejemplos: Gallo mil veces recordado. / Leyenda de un pueblo oprimido. / Testigo de afanes apasionados. / Notario de compromisos incumplidos. (Juan Antonio Marín).

·         Colocada entre dos palabras, o entre una palabra y un morfema, indica la existencia de dos o más opciones posibles. En este caso no se escribe entre espacios. Ejemplos: bien/mal, el/los día/s detallado/s.

·         Tiene valor preposicional y, por lo tanto, sustituye a una preposición en expresiones como: 110 km/h, 500 euros/mes. En este uso se escribe sin separación alguna de los signos que une.

·         Forma parte de algunas abreviaturas. Ejemplos: c/ (por calle), c/c (por cuenta corriente), etc.

El asterisco (*) es un signo en forma de estrella, que se coloca en la parte superior del renglón y se utiliza con estas funciones:

·         Como signo de llamada de nota al margen o a pie de página dentro de un texto. Pueden hacerse desde una (*) a cuatro (****) llamadas de asteriscos.

·         Se antepone a una palabra o expresión para señalar su incorrección, bien en su uso o bien en su ortografía. Ejemplos: pienso *de que volverá tarde (forma correcta: pienso que volverá tarde), *cocreta (forma correcta: croqueta).

La raya (—) es un signo de puntuación representado por un trazo horizontal, de mayor longitud que el corresponde al guion (-) con el cual no debe confundirse. Se puede usar aisladamente, o bien, como en el caso de otros signos de puntuación, para servir de signo de apertura y cierre que aísle un elemento o enunciado.

·         Se emplea la raya para introducir los comentarios de los personajes. No se escribe raya de cierre si tras el comentario del narrador no sigue hablando inmediatamente el personaje. Ejemplo:
El Carnaval tiene que entrar en la Escuela, porque forma parte de la vida que se desarrolla alrededor de la Escuela, dijo don José Marín.

·         Para introducir una nueva aclaración o inciso en un texto ya encerrado entre paréntesis. Ejemplo: Si quieres conocer más a fondo las relaciones entre los distintos sectores de la comunidad educativa (el Reglamento de Régimen Interno -no siempre está al alcance de los padres- resuelve estas dudas) los centros educativos deben hacer un esfuerzo para organizar jornadas formativas.

·         Para encerrar aclaraciones o incisos que interrumpen el discurso. En este caso se coloca siempre una raya de apertura antes de la aclaración y otra de cierre al final de los comentarios o precisiones del narrador a las intervenciones de los personajes. Ejemplo: Para mi padre la sinceridad cualidad básica para que las personas se ganen la credibilidad de los demás es fundamental para apuntalar las relaciones humanas.

·         La raya sirve asimismo para introducir cada uno de los elementos de una relación que se escriben en líneas independientes. En este caso, debe dejarse un espacio en blanco entre la raya y el texto que sigue. Ejemplo:
Verbos intransitivos
— transitivos
— irregulares

Producción de Cuentos

Es mi intención describir la forma, a mi entender, de como se debe proceder para producir una obra literaria que se encuentra dentro del género de la Narrativa; se trata del Cuento, variedad que tienen en sus producciones muchos escritores, teniendo en cuenta que innumerables lectores son amantes de este tipo de escrituras, dado que hoy en día no se dispone del tiempo necesario como para leer, por ejemplo una novela, que demandaría varias horas, o que  debería interrumpirse en varias oportunidades, perdiendo el encanto de la continuidad tan necesaria para disfrutarla plenamente.

En primer lugar voy a clasificar este tipo de obras de acuerdo a las clases que se escriben, al menos en la actualidad, y que son: el minicuento, con una extensión de no más de media página de las denominadas “tamaño carta”; luego el cuento breve que puede extenderse aproximadamente hasta una página de las mencionadas; le sigue el cuento corto, con una extensión de hasta unas tres páginas; y de allí en adelante, sin límite de extensión, sería lo que se denomina simplemente: cuento.

Todos ellos nacen de la creación de su autor, y parten de una idea gestada en su mente debido a una experiencia personal vivida, a una simple ocurrencia, o alguna situación o suceso de que haya participado, o haya tenido versiones de alguna manera.

Se tiene que considerar  que este tipo de escritura debe contener: un texto claro y expresivo, personajes casi normales y/o paranormales e imaginarios, un contenido atrayente, un argumento sencillo pero creíble, un desarrollo atrapante, con alguna cuota de magia o misterio; un remate sorpresivo en los tramos finales; y además una conclusión, si es posible, a manera de ejemplo, moraleja, o enseñanza, lo que le dará un carácter de interesante y memorable para quienes tengan el placer de leerlo.

A la idea o base original se irán incorporando los personajes, que se pueden describir someramente o con minuciosidad; la ambientación, o sea el lugar, forma y tiempo; el argumento que es el tema o la trama sobre el cual se encausa toda la escritura, incluyendo los diálogos que generalmente existen; y finalmente la conclusión, que es donde se desarrolla el desenlace final de la obra.

Existe una fina y sensible afinidad entre el autor y el lector, a pesar de los tiempos y las distancias; por lo tanto quienes escriben un cuento deben hacerlo pensando en: quienes van a leerlo, tratando por todos los medios que estos alcancen a comprender lo que se ha querido contar, mostrar, narrar y/relatar, especialmente el mensaje que se ha querido transmitir.

Finalmente se recomienda escribir en principio la idea original, y luego agregar los condimentos necesarios para darle forma, leyendo y releyendo los textos, enriqueciéndolos con pasajes aclaratorios, o poéticos, o de fuerza textual, etc., luego repasarla minuciosamente en todo su contexto, para finalmente darla por terminada, buscando la opinión de alguien con conocimientos literarios necesarios como para obtener una evaluación o crítica, veraz y objetiva.

Julio Jorge Faraoni


Acentuación: cómo acentuar en español

ACENTUACIÓN – Cómo acentuar en español

 
La ortografía es la rama de la gramática que se ocupa de la escritura correcta. Por convencionales que resulten las reglas que regulan la ortografía, es obligación de todos los usuarios de nuestra lengua conocer dichas reglas a fin de utilizarla con la mayor corrección. La enseñanza de esta normativa se encuentra rodeada de una, a mi juicio correcta, mala fama que lleva a un cierto menosprecio de la ortografía. Efectivamente, la memorización de un enorme número de reglas, de carácter poco general las más de ellas, con un sinnúmero de excepciones, ha supuesto un tormento para generaciones de escolares. La potenciación de este método, en detrimento de la inducción ortográfica a partir de la experiencia lectora, ha llevado a los pobres resultados observados.

Sin entrar en el debate sobre la reforma de la ortografía, con la cual no puedo estar más que a favor, me centraré en la descripción de las reglas que regulan la parte de la ortografía conocida como acentuación. Explicaré, por tanto, las reglas definidas por la Real Academia Española para la colocación de la tilde en las palabras. A diferencia de las que regulan la escritura de la palabra que, al estar basadas muchas veces en criterios etimológicos, no resultan evidentes, la colocación de la tilde se hace siguiendo unos criterios objetivos que hacen unívoca la tarea de colocar la tilde.
El castellano es un idioma cuasifonético en su escritura. Un texto correcta y completamente acentuado puede ser leído sin ambigüedad por cualquier persona, sea o no hispanohablante. Por comodidad, desidia, deficiencias educativas, o por falta de facilidades tecnológicas, el uso de la tilde va retrocediendo.
La primera versión de este documento se basó en las normas citadas en mis libros de Lengua Española de EGB y en diversos libros de estilo.


Sumario

Definiciones

Clasificación de las palabras según su acento

Reglas básicas

Tilde diacrítica

Diptongos, triptongos e hiatos

Definiciones

Colocación de la tilde

La tilde en las palabras compuestas

Acentuaciones dobles

Acentuaciones incorrectas

Otras consideraciones


Definiciones

Se denomina acento prosódico (o simplemente acento) a la mayor fuerza de pronunciación que se carga sobre una sílaba de la palabra (a la que se denomina sílaba tónica). Una palabra puede ser tónica, si alguna de las sílabas que la componen presenta este acento, o átona, si ninguna de sus sílabas sobresale de las demás. Cualquier palabra pronunciada sola, fuera de contexto, es tónica. Solo en el contexto del discurso es posible determinar si una palabra es átona.

Las palabras átonas son escasas en número, pero muy importantes por el uso extensivo que se hace de ellas. Entre ellas podemos citar las siguientes:

los artículos determinados: el, la, lo, los, las…

las formas apocopadas de los adjetivos posesivos: mi, tu, su…

los pronombres personales que realizan la función de complemento sin preposición: me, nos, te, os, le, la, lo, los, las, les, se.

los relativos: que, cuanto, quien, cuyo.

los adverbios relativos con funciones no interrogativas o exclamativas: donde, cuanto…

el adverbio tan.

las conjunciones: y, o, que, si, pues, aunque…

casi todas las preposiciones: de, con, a…

la partícula cual cuando equivale a como (Como un ciclón = Cual ciclón).

Las únicas palabras que poseen dos acentos prosódicos son los adverbios de modo formados mediante la adición del sufijo -mente a un adjetivo. El primer acento es el del adjetivo; el segundo es el correspondiente al sufijo.

Se llama tilde o acento ortográfico a una rayita oblicua (‘) que baja de derecha a izquierda del que lee o escribe, y que se pone, en los casos adecuados, sobre alguna de las vocales de la sílaba tónica de la palabra.


Clasificación de las palabras según su acento

Las palabras agudas son aquellas que tienen el acento prosódico en la última sílaba.

con-ver-sar

pas-tor

o-ra-ción

com-pe-tir

va-lor

Or-le-ans


Las palabras llanas son aquellas que tienen el acento prosódico en la penúltima sílaba.

pro-tes-tan-te

li-bro

di-fí-cil

ra-bi-no

bí-ceps

án-gel


Las palabras esdrújulas son aquellas que tienen el acento prosódico en la antepenúltima sílaba.

prés-ta-mo

hi-pó-cri-ta

ag-nós-ti-co

cré-di-to

lle-gá-ba-mos


Las palabras sobreesdrújulas son aquellas que tienen el acento prosódico en una sílaba anterior a la antepenúltima sílaba. Se trata de dos tipos de palabras:

adverbios de modo terminados en -mente (palabras con dos acentos):

di-fí-cil-men-te

e-vi-den-te-men-te

fá-cil-men-te

ob-via-men-te

formas verbales formadas por la composición de dos pronombres personales átonos con una forma verbal:

có-me-te-lo

trá-e-me-la


Reglas básicas

Los monosílabos (sean átonos o no) no llevan tilde. Se exceptúan aquellos monosílabos tónicos que coinciden en su grafía con otros átonos, en cuyo caso se coloca tilde en el monosílabo tónico. Esta tilde se denomina tilde diacrítica. Su colocación (no sólo en los monosílabos) se describe en el apartado correspondiente.

Se acentúan todas palabras agudas que terminan en vocal, o en n o s solas.

tam-bién

ja-más

lec-ción

se-gún

a-de-más

Las palabras agudas que no terminan en vocal, o en n o s solas, nunca se acentúan.

vir-tud

na-cio-nal

re-loj

a-co-me-ter

Or-le-ans

fe-liz


Nunca se acentúan las palabras llanas que terminan en vocal, o en n o s solas.

me-dios

lla-na

re-ve-la

mo-do

sub-jun-ti-vo

Las palabras llanas que terminan en otras letras siempre se acentúan (a estos efectos no se considera la letra x representada por los fonemas /k/ + /s/, sino como tal, y por tanto, las palabras llanas terminadas en x llevan tilde).

di-fí-cil

cár-cel

au-to-mó-vil

bí-ceps

Gon-zá-lez

i-nú-til

án-trax


Todas las palabras esdrújulas se acentúan.

ás-pe-ra

es-drú-jula

ca-tó-li-co

pro-pó-si-to

éx-ta-sis

Tilde diacrítica

La tilde diacrítica se coloca sobre ciertas palabras para distinguir entre diversos significados del vocablo, según que sean tónicos o átonos. La tilde se coloca sobre la palabra tónica aunque según las reglas generales no corresponda colocar tilde. Hay varias categorías:

monosílabos tónicos que coinciden en su grafía con otros átonos:

más (adverbio de cantidad): Quiero más comida.

mas (conjunción adversativa con el significado de pero): Le pagan, mas no es suficiente.

tú (pronombre personal): Es preciso que vengas tú.

tu (adjetivo posesivo): Dale tu cartera.

él (pronombre personal): ¿Estuviste con él?.

el (artículo): El vino está bueno

mí (pronombre personal): Todo esto es para mí.

mi (adjetivo posesivo): Trae mi calendario.

mi (nombre común): Concierto para oboe en mi bemol mayor.

sí (adverbio de afirmación): Él sí quería.

sí (pronombre reflexivo): Lo atrajo hacia sí.

si (conjunción condicional): Vendrá si quiero.

si (conjunción de interrogativas directa): Pregúntale si quiere venir.

si (nombre común): Concierto para piano y orquesta en si bemol.

dé (del verbo dar; cuando se le une algún pronombre, también se acentúa): Déme ese dinero.

de (preposición).

sé (de los verbos ser o saber): Yo no sé nada, Sé un poco más educado.

se (pronombre personal y reflexivo).

té (nombre común): Póngame un té.

te (pronombre personal): Te voy a dar.

para evitar confusiones, lo que se conoce como anfibología (en caso de que no existiese confusión, podemos prescindir de la tilde):

aún (adverbio temporal o de modo con el significado de todavía): ¿Aún no ha llegado?.

aun (resto de casos): Ni aun él pudo hacerlo.

sólo (adverbio equivalente a solamente): Sólo me quieres para eso.

solo (adjetivo con el significado de sin compañía): No estés sólo.

Determinantes y pronombres demostrativos:

los pronombres éste, ésta, ése, ésa, aquél y aquélla, así como sus plurales, llevan tilde para diferenciarlos de los determinantes equivalentes.

los determinantes este, esta, ese, esa, aquel y aquella y sus plurales no llevan tilde nunca.

esto, eso y aquello no llevan tilde nunca, puesto que son siempre pronombres.

Hay que tener en cuenta que nunca llevan tilde los pronombres demostrativos que actúan como antecedentes de un pronombre relativo sin coma interpuesta entre ambos: Esos que trajiste no con adecuados.

en interrogaciones, admiraciones o expresiones de carácter dubitativo (también en oraciones que presenten un matiz interrogativo o dubitativo, aunque no existan signos de puntuación o admiración), también se acentúan:

cómo: ¡Cómo que no!, Me pregunto cómo habrá venido.

cuál: Esa es la habitación en la cual estuvieron, ¿Cuál es el tuyo?.

quién: ¿Quién lo ha dicho?

qué: Pídele lo que te debe, No sé qué hacer.

dónde: ¡Dónde fuiste a pedir dinero!.

cuándo: Hazlo cuando tengas tiempo, ¿Cuándo vienes?.

cuánto, cuán: No te imaginas cuán ridículo estás, ¿Cuantas cosas has traído?.

por qué (partícula interrogativa): ¿Por qué no vienes?.

por que (grupo átono formado por la preposición por más pronombre relativo o conjunción subordinante que). En el primer caso siempre es posible intercalar un artículo determinado: ¿Cuál es la razón por (la) que te fuiste?. La segunda aparece cuando el verbo antecedente rige la preposición por: Se decidió por que viniera Pepe.

porque (conjunción subordinante causal [átona]). Iré porque me lo pides, Porque te quiero a ti…

porqué (nombre): Este es el porqué de su decisión.

el hecho de que tales palabras vayan en una oración interrogativa o exclamativa no significa que tengan sentido exclamativo o interrogativo. Si no lo tienen, no deben llevar tilde:

¿Eres tú quien lo ha hecho? (la pregunta se refiere a tú)

¡Vendrás cuando te lo diga!


Diptongos, triptongos e hiatos

Definiciones

Un diptongo es el conjunto de dos vocales dentro de una misma sílaba, una de las cuales será siempre una vocal cerrada (i o u). Por tanto, cuando observemos que las dos vocales que aparecen juntas dentro de una misma sílaba son abiertas (a, e u o), podemos afirmar que no hay diptongo. Por ejemplo, existirá diptongo en palabras como a-vión, Jai-me, cuer-po, viu-do…, pero no en hé-ro-e, a-ho-ra…

Existen tres tipos de diptongos:

diptongos crecientes, formados por una vocal cerrada más una vocal abierta: ia, ie, io, ua, ue, uo.

diptongos decrecientes, formados a su vez por una vocal abierta más una vocal cerrada: ai, ei, oi, au, eu, ou. Cuando se encuentran al final de la palabra, los diptongos ai, ei y oi se escriben ay, ay y oy, respectivamente.

diptongos formados por dos vocales cerradas, como iu, ui (este último se escribe uy cuando se encuentra a final de palabra [salvo en el caso de benjuí y algún otro más raro]). A efectos de acentuación, tal como estudiaremos posteriormente, los grupos formados por iu o ui se consideran siempre diptongos.

Un triptongo aparece cuando no son dos, sino tres, las vocales que aparecen dentro de una misma sílaba. La vocal situada en el centro es siempre abierta, en tanto que las de los extremos son cerradas. Existen siete posibles triptongos:

uai (escrito uay cuando este triptongo se halla a final de palabra): a-ve-ri-guáis, U-ru-guay…

uei (escrito uey cuando se encuentra a final de palabra): a-ve-ri-güéis, Ca-ma-güey…

iai: i-ni-ciáis…

iei: i-ni-ciéis…

iau: miau…

ioi: hioi-des…

uau: guau…

La presencia de una h intercalada no invalida la existencia de un posible diptongo o triptongo.
Cuando dos vocales se encuentran en contacto dentro de una palabra, pero no forman parte de la misma sílaba, se dice que existe un hiato. Existen tres clases de hiatos:

hiato producido por el encuentro por dos vocales abiertas. Siempre que se encuentran dos vocales abiertas, se produce un hiato: re-hén, al-de-a, le-ón…

hiato producido por el encuentro de una vocal cerrada tónica, situada delante o detrás de una vocal abierta átona: ba-hí-a, o-í-do, fan-ta-sí-a…

hiato producido por el encuentro de una vocal cerrada átona con abierta tónica (gui-ón, tru-hán…). Es el caso menos frecuente. Se trata siempre de palabras agudas terminadas en vocal o en n.

Como ya se ha comentado, el encuentro entre dos vocales cerradas, a efectos de acentuación, se considera como diptongo.


 

Colocación de la tilde

Diptongos

La acentuación de los diptongos sigue las reglas generales. Por lo tanto, si el acento de la palabra recae sobre una sílaba con diptongo, y a esta le corresponde una tilde según las reglas generales, esta tilde se coloca sobre la vocal abierta (a, e u o). Veamos algún ejemplo: co-rréis, hués-ped…

Cuando son dos vocales cerradas las que están en contacto (ui o iu), a efectos de acentuación, se considera que se trata de un diptongo. Del mismo modo que para el resto de los diptongos, si a dicho diptongo le corresponde una tilde, esta se coloca en el segundo elemento: ben-juí, cuí-da-te, je-suí-ti-co, des-truí, pero je-sui-ta, des-truir…
Existen excepciones a esta última regla. Las formas verbales huí, huís, huía, huían y huías (y sus equivalentes del verbo fluir) se acentúan.
Los onomásticos y patronímicos de origen catalán terminados en -iu o -ius, con acento prosódico en la i se escriben sin tilde: Montoliu…
Se escriben también sin tilde los vocablos agudos terminados en au, eu y ou. Se trata por lo general de patronímicos de origen catalán: Aribau, Salou, Bernabeu…
La y precedida de vocal al final de una palabra se considera como una consonante a efectos de acentuación, por lo que todas las palabras agudas terminadas en los diptongos ay, ey y oy se escriben sin tilde (guirigay, virrey…). No así sus plurales que constituyen palabras agudas terminadas en s. Los agudos terminados en uy (generalmente topónimos como Bernuy) siguen la misma norma y no se acentúan (sí lo hace benjuí).

Triptongos

En los triptongos se sigue la regla general de los diptongos. Se coloca la tilde en la vocal abierta del triptongo: a-ve-ri-guáis, li-cuéis…

En los triptongos agudos terminados en -uay y -uey se siguen las mismas normas citadas en los diptongos respecto a la y final y, por tanto, no se acentúan palabras como buey, Uruguay…

Hiatos

Si el hiato consiste en la unión de dos vocales abiertas, la tilde se coloca según las reglas generales: le-ón, co-á-gu-lo…

Si una de las vocales es cerrada, y el posible diptongo se ha deshecho debido a que sobre ella se carga la fuerza de pronunciación de la palabra, la tilde se coloca sobre esta vocal cerrada, independientemente de que le correspondiera según las reglas generales: ca-í-da, son-re-ír, re-ú-no, ba-ra-hún-da…
Cuando la vocal tónica es la abierta, se coloca sobre ella la tilde, toda vez que se trata siempre de palabras agudas terminadas en vocal o en n: lié, Sión, truhán…


La tilde en las palabras compuestas

si la palabra compuesta procede de la unión de dos palabras simples, sólo lleva tilde la última componente si a la palabra compuesta le corresponde llevarla: contrapié, decimoséptimo, cortafríos, radiocomunicación… (pierde su tilde siempre la primera componente de la misma aunque la llevara cuando era simple: asimismo, decimoséptimo, tiovivo…).

si las palabras se unen mediante guión (conservando la primera invariante la terminación masculina singular), cada vocablo conserva su tilde si ya la tenía previamente: físico-químico, anglo-soviético…

en el caso de los adverbios de modo formados mediante la adición del sufijo -mente (que tienen en realidad dos acentos), se mantiene la tilde del adjetivo que origina el adverbio si ya la tenía: ágil-mente, rápida-mente…

cuando a una forma verbal que ya tenía tilde se le añaden uno o varios pronombres, la tilde se mantiene: dé-me, movió-se…

si al reunir una forma verbal que no tiene tilde con uno o varios pronombres resulta una palabra esdrújula o sobreesdrújula, debemos ponerla: vámonos (de vamos), dáselo (de da), entrégaselo (de entrega) …


Acentuaciones dobles

poseen doble acentuación las siguientes palabras. Se recomienda la forma de la primera columna:

alveolo   alvéolo
chófer   chofer
conclave   cónclave
dinamo   dínamo
fútbol   futbol
gladíolo   gladiolo
medula   médula
olimpiada   olimpíada
omóplato   omoplato
ósmosis   osmosis
pabilo   pábilo
pentagrama   pentágrama
período   periodo
reuma   reúma

palabras terminadas en -iaco/-íaco (y sus correspondientes femeninos). La primera es preferible:

austriaco   austríaco
policiaco   policíaco
Zodiaco   Zodíaco
amoniaco   amoníaco
cardiaco   cardíaco

hay también doble acentuación en los presentes de indicativo de algunos verbos. Se indica, como de costumbre, la pronunciación recomendada en primer lugar (sólo se indica la primera persona):

afilio   afilío
auxilio   auxilío
concilio   concilío
expatrio   expatrío
glorio   glorío
vanaglorio   vanaglorío
extasío   extasio

 


Acentuaciones incorrectas

incluyo aquí una serie de palabras que se acentúan de dos formas diferentes, aunque la Real Academia sólo considera como correcta una de ellas. Honestamente, considero que el uso ha conferido carta de naturaleza a muchas de las acentuaciones no reconocidas por la Academia. De todas formas, ahí van (en la primera columna coloco la forma correcta, y en la segunda la incorrecta):

expedito   expédito
libido   líbido
prístino   pristino
intervalo   intérvalo
Mondariz   Mondáriz
Trevélez   Trévelez
Nobel   Nóbel
accésit   áccesit
cenit   cénit
coctel   cóctel
elite   élite
fútil   futil
táctil   tactil
Sáhara   Sahara
méster   mester

los verbos cuyo infinitivo termina en -cuar o -guar llevan diptongo en la sílaba final. Por tanto, del verbo evacuar la conjugación da e-va-cuo y no e-va-cú-o. Las únicas excepciones a esta regla son los verbos licuar y promiscuar, que aunque con diptongo en el infinitivo, producen hiatos en la conjugación (aquí sí que es válido li-cú-o).
El resto verbos que terminan en -uar, aún llevando diptongo en la sílaba final, producen hiatos en la conjugación y se dirá ha-bi-tú-o y no ha-bi-tuo.


Otras consideraciones

las letras mayúsculas deben llevar tilde siempre que les corresponda. Así lo determinan las Nuevas Normas de Prosodia y Ortografía, el texto normativo publicado por la RAE en 1959 y que constituye la base de la Ortografía. Es cierto, no obstante, que en el Esbozo de una nueva Gramática de la Lengua Española, texto no normativo de 1974, se rebaja la norma a una recomendación.

las formas verbales fue, fui, vio y dio no llevan tilde por tratarse de monosílabos. Aunque antiguamente sí la llevaban, las últimas normas ortográficas de la RAE (1959) corrigen esta excepción.

la conjunción o lleva únicamente tilde cuando enlaza números (siempre que se escriban con cifra, no con letra).

las palabras latinas que se han incorporado al castellano colocan su tilde según las reglas generales (vademécum, currículum, accésit…).

las palabras y nombres propios de otros idiomas conservan su grafía original, si en estos idiomas se escriban en alfabeto latino. Podrán acentuarse siguiendo las normas españoles si así lo permiten su pronunciación y grafía originales: Wagner o Wágner.

si se trata de nombres geográficos, se sigue la norma anterior salvo que se haya españolizado el término, en cuyo caso se acentúan según las reglas generales (lo que se conoce por exónimos, como París, Aquisgrán, Milán, Lérida…).

Construcción de un cuento


Para escribir un cuento podemos seguir varios procedimientos. Uno de ellos es redactar las respuestas a una serie de supuestas preguntas ordenándolas en tres partes, introducción, desarrollo y desenlace, conforme a la estructura que debe tener el texto. El resultado será el cuento.

Para el principio de la narración las preguntas pueden ser:

-¿Quién es el personaje principal?

-¿Cuáles son sus cualidades o características más importantes?

-¿En qué tiempo tiene lugar lo que se cuenta?

-¿Cuál es la situación de las cosas en el momento en que empieza la historia?

-¿Qué se propone hacer el protagonista?

-¿Por qué quiere hacerlo?

El desarrollo del cuento puede estar formado por las respuestas a las siguientes preguntas:

-¿Qué hace el protagonista?

-¿Qué problemas encuentra para alcanzar su objetivo?

-¿Le sorprende algún peligro?

-¿Tiene que superar alguna prueba difícil?

-¿Encuentra alguna situación misteriosa a la que se tiene que enfrentar?

-¿Tiene que resolver algún enigma?

El final del cuento nos lo pueden facilitar las siguientes preguntas:

-¿Cómo resuelve el protagonista los problemas planteados?

-¿Qué hace para alcanzar su objetivo?

-¿De qué modo supera los peligros que encuentra?

-¿De qué manera modificará su mala conducta a causa de la desagradable experiencia vivida?

-¿Ocurrirá algo al final del relato que cambie el significado de todo lo anterior o que introduzca algún elemento sorpresivo?

Este sistema de preguntas implícitas y respuestas explícitas pueden seguir un orden lógico dispuesto por nosotros mismos, pero también podemos escribir las preguntas en fichas independientes y mezclarlas entre sí para que sea el azar quien fije el punto de partida, la dirección del recorrido y el final del argumento. En este caso, podremos elegir parte de las fichas, según nuestra idea inicial, prescindiendo de las que consideremos innecesarias para lograr nuestro propósito.

Puntuación – Reglas Básicas

   
PUNTO:
- Se utiliza cuando lo que se expresa ya tiene sentido completo, es decir, al finalizar una oración. No hay reglas fijas que determinen cuándo usar punto seguido o punto aparte, más allá de una cierta unidad temática. El punto aparte se reconoce porque el texto continúa en el renglón siguiente, por lo general, con un espacio inicial en blanco (sangría).
- Se emplea en ciertas abreviaturas:

   Ejemplo: Pcia. de Bs. As.



COMA:
   - Indica una pausa breve.
 - Separa los términos de una enumeración.
    Ejemplo: Rosas, dalias, claveles y crisantemos adornaban el salón.
  - La invocación va entre comas.
    Ejemplo: Me parece, señor, que se equivoca.
  - Se coloca ante las conjunciones: aunque, pero, sin embargo, sino y otras similares.
  - Encierra elementos explicativos intercalados en el texto.
  Ejemplo: San Martín, el Libertador, nació en 1778.
  - Después de expresar una condición, se usa coma.
    Ejemplo: Si puedo, iré a visitarte
  - Cuando se invierte el orden lógico gramatical de una oración, se suele colocar coma.
    Ejemplo: De eso, por ahora no vamos a hablar.
  - Cuando se omite un verbo, se debe colocar una coma.
    Ejemplo: Marcela es docente; Julio, enfermero.

   

   
PUNTO Y COMA:
  - Indica una pausa mayor que la coma y menor que el punto.
- Se usa para separar los elementos de una oración compuesta, cuando son muy extensos o ya tienen coma en su interior.
- Se emplea para separar los términos de una enumeración cuando ya tienen comas.
   Ejemplo: Están todos: Juan, mi primo; Pedro, su tío, y María, la criada.

   

   
PUNTOS SUSPENSIVOS:
  - Se emplean cuando se quiere dejar el sentido de la oración incompleto.
    Ejemplo: Yo ya no sé qué decirte…
  - Se usan para expresar temor o duda o se quiere sorprender al lector.
   Ejemplo: Creo que llegó… el jueves… o el lunes.
  - Se emplean para indicar la omisión de parte de un texto copiado   literalmente.
    Ejemplos: Sean eternos los laureles [ ... ] o juremos con gloria morir.
  Sean eternos los laureles [ ... ] o juremos con gloria morir.
  Al pan, pan…
  Lo mandó a la m…

   

   DOS PUNTOS
  - Se utilizan cuando se enuncia un hecho e inmediatamente se lo explica.
    Ejemplo: Llegó muy tarde: a eso de las cuatro.
  - Se emplean para realizar una cita textual.
    Ejemplo: Dijo Sarmiento: “Bárbaros, las ideas no se matan”.
  - Se usan antes de una enumeración.
    Ejemplo: Las provincias mesopotámicas son: Entre Ríos, Corrientes y Misiones.
  - Se utilizan detrás del encabezamiento de una carta.
    Ejemplo: Querido amigo: no pude escribirte antes…